elmercurio11
Por Pedro Brieger (Desde Santiago de Chile)*
Telam
A la mayoría de los medios de comunicación les gustan los aniversarios. Se hacen coberturas especiales sobre un tema y se los instala, generando un mayor interés por el evento que se conmemora y publicita. El 11 de septiembre de 2011 no fue una excepción.
Por su dimensión universal al conmemorarse el décimo aniversario del ataque a las Torres Gemelas en Nueva York, casi todos los medios del mundo le dedicaron un espacio importante al recuerdo de lo sucedido en Estados Unidos. En la retina de muchos el 11 de septiembre quedará grabado como el día en que dos aviones se estrellaron contra las emblemáticas torres.
Sin embargo, para la memoria colectiva en América Latina el 11 de septiembre es Pinochet, La Moneda incendiada, Salvador Allende, 1973. Aunque hayan pasado treinta y ocho años. Claro que un trigésimo octavo aniversario no puede “competir” con un décimo que es “redondo”, cercano en el tiempo y con imágenes más espectaculares.
Los medios chilenos no fueron una excepción y en particular los diarios más importantes. Durante días publicaron suplementos especiales y notas de opinión y editoriales respecto de Estados Unidos. Es comprensible. Al fin y al cabo fue atacada la primera potencia mundial. Pero de allí a ignorar el golpe de Estado en su propio país hay una diferencia, y uno no puede menos que llegar a la conclusión de que es fruto de una decisión política e ideológica.
El mismo domingo 11 había que buscar con lupa para encontrar alguna referencia al golpe en los diarios más importantes, como El Mercurio y La Tercera. En El Mercurio ni una palabra. Ni una palabra respecto del hecho que cambió la historia de Chile en el siglo XX. Sólo media página dedicada a las barricadas y fogatas de “la víspera del 11 de septiembre”, sin aclarar en ningún momento qué sucedió ese día.
El lunes 12 en la página de los editoriales había una nota firmada por R. Rigoterque elípticamente justificaba el golpe de Estado. Y en el suplemento “Nacional” (que no es el cuerpo principal del diario) recién en la página 15 le dedicaron algunas columnas a la “violenta jornada por el 11”. El 11 a secas. En la crónica sobre la tradicional marcha convocada por los organismos de derechos humanos ni siquiera se menciona el motivo de la manifestación o quiénes la convocaron.No hay referencias a Salvador Allende, el golpe de Estado, asesinados, desaparecidos, exiliados. Nada.
En las primeras cuatro líneas se explica que la marcha se realizó sin incidentes. Pero en las restantes cuarenta y cuatro líneas se detallan los hechos de violencia perpetrados por una ínfima minoría cuando la mayoría de los participantes ya se habían retirado del lugar y no quedaba prácticamente nadie.
El diario La Tercera no tuvo una tónica muy diferente. El domingo 11 en la única media página dedicada al “11 de septiembre” se puede ver la foto de una fogata y referencias a encapuchados y barricadas. ¿Qué sucedió un 11 de septiembre en Chile? Tampoco se lo puede saber leyendo este diario, ya que en la página editorial, en un apartado cuyo título es “Hoy en la historia”, se explica que en esa fecha hubo un atentado a las Torres Gemelas. Por lo tanto se puede inferir que un 11 de septiembre sólo hubo un atentado en Nueva York. Ni siquiera compensa la caricatura del humorista Hervi que está encima de esta nota y muestra dos números uno (que conforman un once y bien podrían representar a las torres) dándose golpes de puño y debajo la frase “Unidad en el Día del Golpe”. Qué golpe se podría preguntar uno.
No es de extrañar que frente a este panorama informativo tantos chilenos busquen saber lo que pasa en su propio país a través de los medios de comunicación argentinos.
*Pedro Brieger es sociólogo y periodista argentino.